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Ante esta inusual situación en la que vamos a pasar más tiempo en casa, el equipo de Vive! Escuela de salud, os traemos una serie de recomendaciones para llevar este periodo de contención lo más saludable posible.

 

Dadas las críticas circunstancias en las que nos encontramos los españoles, y ciudadanos a nivel global a causa de la infección del nuevo coronavirus (covid-19) que nos está afectando, nos hemos visto forzados a tomar las medidas de seguridad ordenadas desde el Gobierno y organismos oficiales. Así que os traemos unas recomendaciones para llevar este periodo de manera saludable.

Sobre todo en lo que alimentar el sistema inmune se refiere. Ese ejército de “policías” que nos protege frente al ataque de esos “malechores” como son virus, bacterias, y otros organismos infecciosos que tienen la capacidad de alterar nuestra salud en mayor o menor medida.
Nuestro sistema inmunitario se compone de diferentes tipos de células de defensa, dispuestas a lo largo y ancho de nuestro organismo. Preparadas para intervenir cuando una infección nos ataca. Sabemos que, más de la mitad de estas defensas se encuentran en nuestro intestino grueso o colon. En concreto, es nuestra microbiota (la población de bacterias que nos habita en este espacio interior), la que cumple con funciones de maduración y modulación de estas células que nos protegen. Por tanto, pensar en alimentar una microbiota sana, nos va a ayudar a mantener en forma nuestro sistema inmune.
Entonces ¿qué podemos hacer para nutrir nuestras defensas?
No hay alimentos concretos que por sí solos nos vayan hacer inmortales. Pero sí, cuidar el conjunto de hábitos de alimentación y estilo de vida, van a ser claves para proteger nuestra salud a nivel global. Sin embargo, existen ciertas sustancias contenidas en alimentos que pueden ayudar a proteger nuestro vital sistema de defensa. A continuación te presentamos cómo sería esta despensa básica:
● VERDURAS Y FRUTAS FRESCAS: de colores y texturas varias, con la versatilidad culinaria que las caracteriza. También puedes hacer uso de verduras congeladas y en conserva. Fuentes principales de agua, fibra, y vitaminas y minerales antioxidantes como vitamina C, del grupo B, polifenoles antioxidantes y antiinflamatorios. Brócoli, tomate, calabaza, espinacas, cebolla, lombarda, fresas, setas…
● LEGUMBRES: por su contenido en fibra prebiótica, constituyen una fuente de alimento para nuestras bacterias intestinales. Las cuales, entres otras funciones, colaboran en la maduración y modulación del sistema inmune.
● ALIMENTOS FERMENTADOS: como kéfir, yogur, tofu, chucrut, kombucha, miso. Alimentos con microorganismos vivos que enriquecen en calidad y cantidad la población de bacterias que nos habita.
● PESCADO AZUL: fuentes de ácidos grasos omega 3 antiinflamatorio y antioxidante. sardinas, boquerón, caballa, atún, salmón. También bacalao, mejillones por su contenido en selenio.
● HUEVOS: a ser posible camperos. Por su contenido en proteínas esenciales y minerales.
● FRUTOS SECOS: al natural, tostados, y sin sal. Como pistachos y nueces, por su contenido en zinc, un mineral con capacidad inmunomoduladora.
● GRANOS INTEGRALES: por su contenido en fibra prebiótica, vitaminas del grupo B y zinc. Avena, quinoa, mijo, trigo sarraceno o alforfón.
● OTROS: en frutos rojos, cacao, té, y especias como cúrcuma, canela, jengibre, perejil, romero, albahaca, orégano. Por el contenido en polifenoles, sustancias con poder antioxidante y antiinflamatorio.
Integrar estos grupos de alimentos dentro de nuestra alimentación de forma variada, pueden ayudar a mejorar nuestras defensas, junto con la práctica de ejercicio físico que podemos hacer en casa, no fumar y evitar el alcohol.
Con cariño, el equipo de Vive! Escuela de Salud


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